Estrategias discursivas antirracistas y descolonizadoras
El "mundo bisagra" es como el punto de inflexión que puede hacer que cambie todo, que se quede como está o que no cambie nada.
El "mundo bisagra" es como el punto de inflexión que puede hacer que cambie todo, que se quede como está o que no cambie nada.
El artículo explica la importancia de reconocer desde dónde se habla y se cuentan las historias; de no legitimar la universalidad del saber y hacer un ejercicio descolonizante para evitar nos roben el sentido.
Soy hija de esa revolución sandinista que ilusionó a toda una generación en Nicaragua y que hizo que miles de jóvenes cargadxs de ilusiones viajaran a Nicaragua en los años 80 para participar en ese nuevo proyecto, el de la Nicaragua libre, la del “hombre nuevo”. Esa época en la que miles participaron en los cortes de café y de …
El pasado 14 de diciembre se estrenó en la plataforma de Netflix, la película Roma del director mexicano Alfonso Cuarón, después de alzarse con el León de Oro en el Festival de Venecia y de una fuerte campaña publicitaria que llamaba a ver la historia de Cleo a nivel mundial, y específicamente en México, país en el que resido desde hace 6 …
Expresar mi compromiso con la demanda de Verdad, Justicia y Reparación de mis hermanas de las comunidades andinas y amazónicas del Perú, impactadas en sus cuerpos, vidas y territorios por la esterilización forzada durante el gobierno dictatorial de Fujimori, significó para mí, evidenciar con indignación la persistencia del colonialismo y sus opresiones patriarcal, racista, capitalista y clasista en la sociedad peruana y en las políticas públicas que, supuestamente, estaban encaminadas a promover y garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en el Perú, pero que realmente eran una continuidad de los imaginarios y prácticas sociales que protegen aún hoy, en total impunidad a los principales perpetradores.
Ser negra latinoamericana en una sociedad marcada por el racismo y el patriarcado es una compleja y desafiante realidad. En el censo de 2010, el último realizado en Brasil, las mujeres negras éramos aproximadamente un cuarto de la población brasileña, casi 50 millones de mujeres en una población que para ese año alcanzaba los 191,7 millones de brasileños (as).
Han dicho que somos “pueblos sin historia”, que somos “pueblos sin memoria”. Han dicho que somos “mujeres pasivas”, que somos “mujeres sometidas”. ¿Quiénes han dicho esto? Aquellos y aquellas que han querido ocultar nuestra historia, que han querido aniquilar nuestra memoria y que han querido cortar nuestras raíces. Un árbol sin raíces no vive, un árbol no se sostiene solo con sus ramas. Nosotras tenemos raíces profundas, sí, las tenemos, pero nos quieren hacer creer que no las tenemos, porque saben que nuestras raíces nos hacen sólidas, y nos mantienen de pie. Aunque corten nuestras ramas, volveremos a florecer, volveremos a dar frutos, como lo hemos hecho hasta ahora, cuando nos encontramos al inicio de la Quinta Era del Oxlajuj Baktun[2], que en los cálculos occidentales sumarían alrededor de 20,800 años de existencia.